
No, no te disculpes, por no ser yo la que lleve en su vientre a ese pequeño ser que defenderás con tu vida, y no te reproches por no haber tomado las decisiones adecuadas... Ya no es tiempo, es injusto... Alguien escucha..
No tengo fuerzas para juzgarte y sinceramente no seré yo quien lo haga... El tiempo se encargara de compensarte el dolor que hoy sientes, cuando una voz tan delgada como el pétalo de una rosa y tan poderosa como el más fuerte trueno te llame: papá.
Dejame llorar... Deja que mi alma muera en cada lágrima caída... Permite que mi mente entienda lo que tu voz con escasas palabras pueden explicar... Y perdona si mi mente no reacciona al escuchar llamarme el amor de tu vida, más que todo disculpa, si mi madurez es poca para no poder comprender aquello que deseas que entienda.
Nos creíamos invencibles, con un sentimiento tan sólido como la roca y no soporto su primer latido, una historia a prueba de tormentas... Y nos alcanzo el destino... Una luna nueva se gesta en su vientre, ámalo como yo lo amo aun sin conocerle por ser tu sangre, y cuidalo como yo no podré…




